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Análisis: Agrícola

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Aunque a primera vista este juego de mesa te sumerge en el bucólico y tranquilo mundo del campo, no te dejes engañar, pues se trata de un juego que te mantiene en constante tensión y en el que cualquier movimiento en falso puede decantar la victoria hacia un jugador u otro.

agricola

Un buen juego con una buena edición y presentación.

En esencia, Agrícola es un juego de mecánica relativamente sencilla. El objetivo del juego es conseguir que tu granja sea mejor que la de tus rivales.  Para ello, deberás llevar a cabo una serie de acciones, empleando como fuerza de trabajo a los habitantes de la granja. Pero ¡Cuidado! El número de periodos del juego es limitado (14 rondas divididas en 5 periodos), y al final de cada periodo deberás alimentar a los habitantes de tu granja durante la cosecha, o caerás en la mendicidad y obtendrás el oprobio de los demás jugadores además de los correspondientes puntos negativos.

Encerrado en estas sencillas pautas, se encuentra un juego complejo y bien desarrollado, que  permite desarrollar múltiples situaciones y que hace que cada partida sea diferente de la anterior. El juego posee varios niveles de dificultad (desde una versión “familiar” hasta una gama de versiones más complejas), que te permitirá avanzar y desarrollar la complejidad del juego, pues se trata de un juego de mesa al que es necesario jugar unas cuantas veces para descubrir todas las posibilidades que ofrece.

Número de jugadores y duración

El agrícola permite jugar de uno a cinco jugadores. Si bien el juego indica que la duración corresponde a media hora por jugador, las partidas iniciales suelen llevar bastante más tiempo (en parte porque es un juego que contiene multitud de elementos, y muy pocos rondas para desarrollarlo).

Una vez cogido el mecanismo del juego, sí que se aproxima a la media hora indicada. Nuestra experiencia suele indicar que es necesario añadir unos 15 minutos de preparación y otros 15 minutos de conteo de puntos posterior.

Por último, el juego en solitario permite gran variabilidad tiempo. En síntesis, es otra forma de solitario y se amolda bastante bien a las limitaciones de tiempo del jugador.

Granjeros

Granjeros en su granja.

Contenido del juego

Destaca en el aspecto técnico la calidad de las piezas del juego. En primer lugar, el juego incluye 5 tableros (uno por cada jugador) de cartón que representan la granja de cada jugador, 3 tableros de juego, y un tablero para las adquisiciones mayores que tiene un resumen de las puntuaciones al dorso (aunque, francamente, se trata de un recurso del juego que nunca hemos utilizado). Como verás, es necesario de disponer de amplio espacio para colocar el tablero así como el resto de las partes de este extenso juego de mesa.

Por otro lado, la mayor parte de los recursos comunes utilizados en el transcurso de la partida son fichas de madera. En su mayor parte, se tratan de pequeños discos de madera (marrones para la madera, rojos para la arcilla, blancos para el junco, negros para la piedra, amarillos para el cereal y naranja para la hortaliza). Además, por si se te hacen pocas, también dispones de animales (toda granja sin animales no sería lo mismo, ¿verdad?) realizados en fichas pequeñas de madera, siendo ovejas (blancas), jabalíes (de color negro) y vacas (marrones). Por último, las fichas que representan la comida son de cartón pequeño.  Cabe decir que, por lo general, el juego tiene suficientes fichas de todos tipos. Sin embargo, conforme avanza la partida, alguno de los recursos escasea (especialmente cuando se juega a muchos jugadores, las fichas de madera desaparecen muy rápido). No temáis, ya que el juego tiene prevista esta contingencia: Existen multiplicadores que permitirán convertir cada materia en prácticamente infinita.

Mención aparte merecen el resto de las fichas del juego. Estas fichas son cartones cuadrados que corresponden con habitaciones de madera por un lado y de adobe por otro. Existen, además, habitaciones de piedra (último grito en tecnología del Agrícola) que tienen un campo arado en su reverso.

Cada jugador, a su vez, dispone de unas fichas de madera propias. Estas fichas (del color del jugador), corresponden con los habitantes de la granja (círculos de madera), las vallas de la granja (pequeños tablones de madera) y unos graciosos establos (con forma de casa de Monopoly, pero en madera). Además, existe una ficha de color amarillo que indica el jugador inicial de cada ronda (aunque el juego lo denomina “ficha de jugador inicial”, yo lo llamaré dealer por comodidad)

Por último, el juego tiene la asombrosa cantidad de 360 cartas (¡!). Las cartas son básicas para el juego, ya que son las que contienen las acciones que se pueden realizar con cada ronda (cartas azules de ronda, 15 divididas en 5 periodos, cada periodo indicada con un número romano).Además, hay cartas con acciones adicionales que se colocan en función del modo de juego y de la cantidad de jugadores, así como las llamadas adquisiciones mayores (disponibles para todos los jugadores). Asimismo, las cartas de mendicidad están disponibles para todos aquellos jugadores incautos que intenten jugar por encima de sus posibilidades. Y si, después de haber leído todo esto te encuentras aturullado y perdido, el juego dispone de 5 cartas “chuleta” en las que se indican las cartas de acción que saldrán en los rondas de cada periodo y la puntuación final del juego con respecto a la bondad de la granja construida.

Sin embargo, el grueso de las cartas lo forman los oficios y las adquisiciones menores. Existen tres mazos diferentes que se pueden emplear en el juego:

–      Mazo E.- Mazo básico del juego, y primera aproximación necesaria para la primera partida que juguéis. Las acciones que permiten realizar, así como las combinaciones, no son excesivamente potentes ni variadas. Sin embargo, son más sencillas de utilizar, ya que la mayor parte de los efectos que producen son individuales.

–       Mazo I.- Un poco más complejo que el anterior. Permiten combinaciones más poderosas. Sin embargo, desde nuestra experiencia, este es el mazo que se encuentra más descompensado, ya que contiene cartas que permiten unos efectos devastadores, que hacen que la ventaja adquirida con respecto a los demás sea casi inalcanzable.

–       Mazo K.- El mazo más complicado de todos. Implica mayores requisitos, mayor concentración y mayor capacidad de asociación. No recomendable hasta haber jugado unas cuantas partidas, si bien cuando lo utilicéis, el resto de mazos se os harán demasiado sencillos.

Si bien recomendamos utilizarlos por separado, es posible utilizarlos mezclados. Ojo: Esto puede provocar un cierto desequilibrio en el juego.

Objetivo y desarrollo del juego

Mazos de cartas

Los mazos en bolsitas que, por cierto, vienen en la caja, detalle que se agradece.

El objetivo del juego es, simple y llanamente, tener una granja mejor que los demás. La comparación entre las granjas se lleva a cabo mediante un sistema de puntos que mide el desarrollo de cada uno de los componentes de tu granja, tanto desde el punto de vista de los recursos conseguidos (cereales, hortalizas y animales), del desarrollo de la granja (número de habitantes, vallas, campos arados y habitaciones construidas) como de la “tecnología” alcanzada (adquisiciones menores y mayores).

Sí, es un lío. No te preocupes: Sólo requiere paciencia. Como todo buen juego de mesa, las primeras partidas sólo serán una aproximación del verdadero contenido del juego. Esto, obviamente es a la vez un inconveniente y una ventaja. Si lo que buscas es diversión rápida y sencilla, este no es tu juego. Si, por el contrario, buscas un juego de mesa con muchos matices que te asegure muchas horas de juego, ésta debería ser tu opción.

El desarrollo del juego se puede dividir en varias partes: Una preparación previa, los periodos del juego propiamente dichas y una última recapitulación y puntuación.

Preparación: Elige tu modo de juego

Aquí llega vuestra primera decisión. El juego permite dos modalidades: Una modalidad familiar en la que no se emplean las cartas de oficio y de adquisiciones menores; y una modalidad avanzada, que permite desarrollar el juego en toda su complejidad.

Tal y como indica el propio juego en sus detalladas instrucciones, es recomendable hacer un par de partidas en la modalidad familiar para captar la esencia del juego. Sin embargo, tras un par de intentos, se os quedará sin ninguna duda corta. Es hora de sumergirnos en el juego propiamente dicho.

Una vez escogida la modalidad avanzada, llega el momento de tomar la segunda decisión: ¿Con qué mazo de cartas jugamos? Tal y como se explicó antes, el nivel de los mazos es progresivo. Las primeras partidas sería recomendable usar el E. Dominado este, no tendréis ninguna dificultad para utilizar los dos restantes.

Una vez tomada la decisión, se colocan las cartas y los recursos y piezas personales tal y como se indica en el juego. Tal y como imagináis, debido a la gran cantidad de elementos presentes en este juego, la preparación puede requerir mucho tiempo.

Una última recomendación previa al inicio de la partida: Mantén el orden dentro de tu caja de juego. Si sois muy fans de los juegos de mesa (casi tan frikis como nosotros), sabéis que no hay nada más terrible que abrir la caja de un juego que contiene tantas piezas como éste y descubrir que tu caja ha sido arrasada por un tsunami. Gracias a homoludicus por pensar en esta circunstancia, ya que el juego contiene bolsas suficientes como para guardar todos los elementos por separado. Nosotros mantenemos normalmente los animales juntos (que no revueltos), los cereales con los adobes, la madera con las hortalizas, la piedra con los juncos y la comida con las fichas de cartón restantes.

Desarrollo de la partida: ¡Madre mía, que ya es la cosecha!

Bien, el juego se divide en varios periodos (periodos), que se separan por cosechas. Cada periodo posee un número determinado de rondas. Conforme avanzan los periodos, las rondas van siendo cada vez menores. La primera periodo tiene cuatro rondas, mientras que la última (quinta), tan sólo tiene uno.

En cada ronda, podrás realizar una acción por cada uno de los habitantes de los que dispongas en la granja. Importante: Sólo se puede realizar cada acción una vez por ronda (a menos que la carta indique lo contrario). Sí, mis maliciosos amigos. Aquí es donde se abre la brecha al juego agresivo-competitivo. Si coloco mi aldeano sobre una acción, haré que pierdas una ronda porque tú ya no podrás realizar la misma acción en esa ronda.

El desarrollo del ronda es el siguiente: El jugador que tiene el dealer (sorteado al principio, se puede adquirir mediante una acción del juego) realiza una acción. A continuación, el jugador situado a la izquierda realiza otra acción. Se repite así hasta que todos los jugadores hayan utilizado a uno de sus aldeanos. Esto se repite, siguiendo el mismo orden, hasta que todos los jugadores hayan utilizado a todos sus aldeanos (tener más aldeanos implica tener más acciones que los demás: puede ser una ventaja decisiva, pero también puede hacer que tu estrategia sea más arriesgada).

Por lo general, según nuestra experiencia, es mejor ir cada cual por su lado. Si fastidias al contrario sólo por fastidiar, le hundirás, pero tú irás detrás de él. Sin embargo, hay muchas ocasiones en las que el desarrollo de la estrategia de un jugador puede provocar el bloqueo de la estrategia de otro. Como diría uno de nuestros blogeros: “Sufrí la aleatoriedad del retraso”. Por eso, en este juego, es imprescindible saber adaptarse a la realidad cambiante del mismo, y modificar tu estrategia para poder desarrollar tu granja al máximo.

Al final de cada ronda, llega la vuelta a cada granja de los aldeanos, y la reposición de los materiales de construcción, animales y cereales y hortalizas, en aquellos casos en los que así se indique. A este respecto, recomendamos que cada jugador se dedique a una reponer un par de materiales o recursos. La forma más óptima que nosotros hemos encontrado es la siguiente: Una persona que se encargue de madera, hortalizas, piedras y juncos, otra de animales, otra de comidas y otras piezas y una última de adobe y cereales.

Al final de cada periodo, llega el momento de la cosecha. En este periodo, tus animales darán crías, tus cereales y hortalizas serán recogidos y, lo más importante, deberás alimentar a tus aldeanos. En la versión de varios jugadores, cada aldeano necesita dos comidas por cosecha. Asegúrate de tener un suministro constante de comida, o esto lastrará tu estrategia y provocará que o bien no alcances un desarrollo satisfactorio de tu granja, o bien tengas que recurrir a la mendicidad. Hay que señalar que la mendicidad resta tres puntos por cada punto de alimento que no hayas sido capaz de reunir.

Por ello, recomendamos que las primeras periodos las dediques a concentrarte en encontrar un suministro de comida constante y abundante. En este juego, hasta la mitad aproximadamente, el número de acciones que pueda llevar a cada jugador será reducido. A partir de ahí, deberíais tener una economía lo suficientemente fuerte como para mantener a más aldeanos y realizar más acciones que conlleven más puntos.

Un aspecto importante a señalar, es que existen muchas acciones que se realizan de forma conjunta. Si estás pensando que lo básico en este juego es intentar hacer muchas cosas con pocas acciones, has acertado. Busca “combos” con ayuda de tus adquisiciones menores y oficios que te permitan realizar muchas acciones en poco tiempo. Sólo la experiencia te dirá cuáles son los mejores.

Ten en cuenta además las acciones que van a salir en cada ronda. Para ello, puedes recurrir a la “chuleta” que te indicará qué acciones van a salir en cada periodo. Por supuesto, para cada partida son aleatorias. Esto hace que la cosa cambie un poco de una partida a otra.

Final de la partida: Recuento y elección de la mejor granja

No es fácil la vida en la granja, las obligaciones son muchas, el tiempo, poco

No es fácil la vida en la granja, las obligaciones son muchas, el tiempo disponible poco.

Si habéis llegado hasta aquí con todos vuestros aldeanos alimentados, y con una granja aseada, sentíos orgullosos. Es hora de poner en común vuestro trabajo con el de los demás.

En este juego, es fundamental llevar un equilibrio entre todos los objetivos a conseguir. Es muy importante decir que todo aquello que descuidéis, os hará perder puntos (si no tenéis animales, o cereales u hortalizas, si tenéis parcelas sin utilizar, etc.). Una granja sin puntos negativos os debería dar, sin ningún problema, una puntuación cercana a los 30 puntos.

Sin embargo, a veces es preferible sacrificar algún recurso para conseguir más puntos. Si tus cartas te lo permiten, no lo dudes. Asumiendo los riesgos debidos, y haciendo una partida perfecta, tu granja alcanzará hasta 50 o más puntos.

¿Cómo se hace el recuento? Muy sencillo, basta con recurrir a la “chuleta”. Una de las mejores partes de este juego: Fácil, y sobre todo muy explicativa.

¿Qué pasa si en mi primera partida sólo he conseguido 20 puntos o menos? No desesperes. Es perfectamente normal. Es muy fácil quedarse atascado en el desarrollo del juego, y, al menos en las primeras partidas, es difícil medir las consecuencias de cada acción. Con cada nueva partida, tu conocimiento se profundizará y te costará menos conseguir más puntos.

Muy bien. ¿Y el juego acaba aquí?

Si pensáis que esto es todo lo que os ofrece este juego, estáis equivocados. Existe una modalidad del mismo que os permite jugar en solitario. Pensaréis: Es más sencillo. Nada más lejos de la realidad. Todo se complica un poco, ya que hay menos materiales y alimentar a cada aldeano cuesta tres comidas, en vez de dos.

Esta forma de jugar te permitirá conocer en profundidad todas las cartas disponibles, así como todas las combinaciones que puedes crear entre ellas. Altamente recomendable si te propones averiguar todos los entresijos de este juego de mesa.

Por último, te queda un último reto. Los autores del juego te desafían a conseguir 100 puntos en una sola partida. Para poder conseguirlo, las reglas cambian un poco. Puedes elegir el orden en el que aparecen las acciones de cada ronda (siempre correspondientes al mismo periodo), así como las cartas que puedes utilizar (tanto los oficios como las adquisiciones menores). Hasta ahora, ninguno hemos conseguido alcanzar esta meta.

Conclusión

Agrícola, de Uwe Rosenberg y sus colaboradores, de homoludicus nos propone un viaje al siglo XVII para construir nuestra propia granja.

Si lo que buscas es un juego fácil y una diversión competitiva feroz, ésta no será tu opción. Sin embargo, debido a su riqueza y su gran diversidad de opciones, este juego es el ideal para jugar y volver a ser jugado, tanto en compañía como en solitario.

Agricola, un buen juego con muchas cosas que ofrecer, recomendado

Agricola, un buen juego con muchas cosas que ofrecer, recomendado al 100%.

Un saludo,

Mateo.

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2 pensamientos en “Análisis: Agrícola

  1. Pingback: Especial recomendación: San Valentín | Board Games' Cave

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